El Carnaval y los rituales de Hostilidad

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AUTOR. Redacción


En España los reyes Carlos I (1516-1556) y Felipe II según el investigador Julio Crao Baroja prohibieron esta festividad por considerarla pecaminosa, ya que propiciaba que los habitantes efectuarán criticas tanto a los monarcas como a la iglesia Católica. Las celebraciones comenzaban dos jueves antes del Martes de Carnaval, a estos se le conocía como Jueves de Compadres y Jueves Lardeo o Jueves Gordo; el Carnaval finalizaba a los ocho días con la fiesta llamada la Octava. En esos festejos lo hombres y mujeres se disfrazaban con atuendos del sexo apuesto; en la algarabía los habitantes se arrojaban cascarones de huevos rellenos de conferí entre otras cosas.

Durante el festival era lícito comer cierto alimentos en exceso, como carne ce cerdo, frutas, leche dulces y huevo; una de las características de las carnestolendas era la representación del espirito del carnaval a través de un muñeco de paja o un hombre disfrazado, aun que se le denominaba Pelele, Peropalo, Carnistoltes, etc. El Pelele anuncia la llegada de la fiesta y se amarraba o colgaba en algún lugar público; el Martes de Carnaval este personaje desfilaba por el pueblo acompañado de sus esposa; en la plaza era juzgado y sentenciado a muerte, posteriormente era colocado en el ataúd y los paseaban por la comunidad acompañado de su viuda que fingía llorar; en lagunas poblaciones se leían las cartas calendas, sermones o testamentos, que hacían mofa de los hechos ocurridos en el pueblo y de las conductas de los vecinos, también se ejecutaban representaciones burlescas de los escándalos públicos como el adulterio, ejemplo de esto aun se puede apreciar, concretamente en Santa Ana Chiautempan, población de mucha tradición en este festejo.

Ligado a estas festividades, el historiador británico E.P. Thompson en sus estudios del folklore europeo de los XVI y XVII, encuentra un ritual al que le denominada Rouge Music o Cencerrada: argumenta Thompson que la Cencerrada realiza en aquellas comunidades en donde la tradición oral preserva las normas de conducta. El ruido que se realizaba durante el ritual, era una forma de expresar el rechazo a los individuos que trajeran las leyes; entre las ofensas que eran dignas de provocar una Cencerrada, E.P. Thompson las divide en dos categorías: la pública y la privada entre la ofensas publicas el robo de la impopularidad de alguna autoridad eran los motivos para que a gente se aglutinara para humillar en público al infractor; en la esfera privada, las ofensas contra el esquema patriarcal, por ejemplo el adulterio, la celebración de un matrimonio con desigualdades sociales y de edad eran principales causas de La Cencerrada.

Los participantes de este ritual se disfrazaban e imitan gritos penetrantes, acompañados con el estruendo de cuchillas, tenazas, panderetas, manojos de llaves, cachorros y cuernos de carnero; algunas veces los participantes cantaban fragmentos del aleluya, los niños gritaban ofensas y ejecutaban gestos obscenos.

En otros casos, el ritual podía ser más complejo y para incluir pasear a la victima ( o un sustituto) sobre un poste o un asno; disfraces y danzas, elaborados recitativos, la imitación de una caza ritual o con mucha frecuencia) e con esfinges e incendiarlas.

Este ritual podría ser ejecutada durante varias noches seguidas frente a la casa de la víctima: por ejemplo. Si una mujer engañaba a su esposo, los participantes mostraban en público las enaguas u otras prendas femeninas, por ello E.P. Thompson señala que la Cencerrada proclama en público los privado y es una especie de teatro callejero que adquiere la forma de una denuncia social. También era un mecanismo de exclusión por que fijaba los límites del comportamiento individual y estigmatizaba a los individuos que infringían las leyes. Con respecto a su origen; Thompson señala que es medieval prevaleció en el mundo anglosajón hasta mediados del XIX, aunque afirma que las encerradas también se practicaban en la región de Andalucía. España y que paso a América sobreviviendo en algunos estados de Norteamérica como Indiana, Illinois, Kansas y Nebrasca: un ejemplo de este tipo de rituales los tenemos hasta hoy en día en una población del Estado de Tlaxcala, ubicada a las faldas de la Malinche, en Santa Ana Chiautempan.

Al terminar las celebraciones del Carnaval realiza un desfile con un muñeco que esta caracterizado como unos de los personajes más nefastos de la población y se le conoce como El Ahorcado, por otra parte se nada hacer un mando que narra todas la cosas negativas de este personaje y de otros más y una persona que se escogió con anticipación con talento escenográfico relata ente el publico todas la fechorías que han hechos las personas quienes va dedicado el bando en forma de sátira, e personaje disfrazado carga todos los pecados de la comunidad, es juzgado y condenado a morir en la horca.

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