AUTOR.

Yadira Garcia Herrera


Bloqueos y marchas

Destacada,En la cuerda floja,En Portada,Opinión / Bloqueos y marchas

En la cuerda floja

Intereses creados por el chantaje político

Desde haces meses un medio impreso que se dice ser el de mayor circulación en el estado dedica amplios espacios para vender espejismos de que Tlaxcala está colapsada por la inseguridad, incluso con verdades a medias y mentiras abiertas.
La libertad de expresión en Tlaxcala da para eso y más. Después de todo es la credibilidad del medio la que está en juego.
Cuando se arriesga a publicar hechos que no van con la realidad.

Por ejemplo el asesinato del conductor Ignacio que laboraba en la Empresa Autotransportes Tlaxcala-Apizaco-Huamantla para robarle unas monedas. Hecho que fue dimensionado para poner al estado como uno de los más peligrosos del país, pero nunca mencionó que pueden existir otras líneas de investigación para aclarar este fatal crimen.
Acontecimiento que fue aprovechado por la empresa ATAH que mandó a sus empleados a desquiciar la ciudad con bloqueos y marchas por las principales vías.

En este sentido que no hay que olvidar que para hacer política en nuestro estado o política del chantaje –que muchas veces es lo mismo- ya tenemos un medio escrito y uno de autotransportes para fastidiarnos.

Sin embargo, es una pena que la libertad de los que protestan le genere tantos costos a la gente que vivimos en la ciudad de Tlaxcala. Y sin ir más lejos el martes pasado perdimos horas y horas en una espera que parecía interminable.

Tal parece que las calles de la ciudad de Tlaxcala ya no son propiedad ni de los automovilistas ni del peatón, ahora son para protestar.

Un gran número de operadores de combis y microbuses se han apoderado de las arterias del estado y Noé Rodríguez Roldán, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado ha tenido un criterio condescendiente hacia los intereses creados por el chantaje político, permitiendo el incremento en el número de movilizaciones, cuando debería tener una defensa más activa para el pobre ciudadano que paga sus impuestos.

Los pobladores de la capital de Tlaxcala se debaten entre dos derechos: el derecho a la protesta y el libre tránsito de los ciudadanos.

Para todos los tlaxcaltecas no son una novedad los estragos de estos bloqueos y marchas.

Para casi todos son una molestia. Pagar por la libertad de protestar de los demás. Esperar horas en el tráfico, llegar tarde al trabajo son tan solo los primeros daños colaterales de estas manifestaciones.

Desde el apoyo a los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa hasta los ya tradicionales bloqueos del transporte público – por invasión de rutas, por alza del pasaje y por asaltos -, las marchas de Antorcha Campesina es evidente que todos pueden protestar. Y los ciudadanos ajenos a las protestas se tienen que aguantar.

Y como siempre las autoridades de Seguridad Pública y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado, no hacen nada para ponerles un alto.
En cualquier caso, no creo ni vislumbro que pueda existir una solución razonable a corto plazo.

hady_garcia@hotmail.com
f/
t/ @